Durante las pláticas y los espacios formativos, los sacerdotes vivieron prolongados momentos de silencio, tanto para la oración personal como comunitaria, propiciando un clima de recogimiento, discernimiento y renovación espiritual. Asimismo, se generaron espacios de diálogo fraterno en los que se abordaron los principales desafíos de la misión pastoral en esta jurisdicción eclesiástica, marcada por una amplia y diversa realidad social, cultural y geográfica.
Entre los diversos temas tratados, el cuestionamiento principal planteado a los presbíteros giró en torno a una pregunta fundamental: ¿qué hago con mi libertad? A partir de ella, se los invitó a auditar la propia vida, a estudiar, pensar y examinar con profundidad. No es posible mirar lejos cuando se vive absorto en las cosas y distraído de la conciencia. A veces se percibe el bien posible, pero no se lo elige. La trampa suele ser pequeña, casi imperceptible: dejar las cosas para mañana, postergar lo esencial. La procrastinación espiritual va erosionando el alma. A ello se suma otro riesgo: la rapidez sin pensamiento, la acción sin discernimiento. Entonces se pierde la paz, se pierde la serenidad. Por ello, se exhortó a saborear la verdadera libertad.
En este horizonte, se animó a vivir un sacerdocio alegre y profundamente feliz, de modo que la gente, al mirar al sacerdote, no perciba solo una función o un rol, sino a un hombre: un hombre feliz, un padre, un hombre de Dios.
En el marco de los ejercicios espirituales, el Gilberto Gómez González, Obispo de Abancay, anunció el nombramiento del Rvdo. Dr. Edilberto Huamán Condoma como nuevo Vicario Episcopal de Pastoral, en reemplazo del P. Eligio Molero Osorio, quien ejerció dicha función durante un lustro. El nuevo vicario es sacerdote oriundo de Curahuasi.
Finalmente, el Obispo exhortó a los sacerdotes a intensificar el trabajo pastoral en la diócesis y los animó a promover de manera especial las vocaciones sacerdotales, destacando que el testimonio de una vida sacerdotal coherente y alegre constituye un elemento fundamental para el futuro de la Iglesia local.