Esta situación se mantuvo hasta aproximadamente las 9 de la mañana, provocando retrasos en el ingreso de estudiantes a los centros educativos y de trabajadores a diversas instituciones públicas y privadas. Muchos ciudadanos tuvieron que caminar largas distancias para llegar a sus destinos ante la falta de unidades de transporte público.
Alrededor de las 9 de la mañana, diversos piquetes de transportistas de las líneas de combis salieron a las calles para obligar a los taxistas a sumarse al paro. En algunos sectores se registraron azotes contra conductores que persistían en circular, generando momentos de tensión en la ciudad.
La paralización del transporte se sintió durante gran parte del día. Hasta aproximadamente las 3 de la tarde, la ciudad lucía con muy poco tránsito vehicular, casi desierta en varias zonas, y recién en horas de la tarde se restableció parcialmente la circulación de vehículos particulares y taxis, mas no el servicio de combis.
Los transportistas también realizaron al mediodía una movilización pacífica por diversas calles, exigiendo al Estado intervenir para reducir el precio de los combustibles. Asimismo, la asociación de transportistas anunció oficialmente que desde el 24 de marzo el pasaje urbano se incrementará de un sol a un sol cincuenta, aunque precisaron que la tarifa para personas de la tercera edad, escolares y universitarios se mantendrá, situación que genera preocupación en la ciudadanía.
