De acuerdo con la versión de los familiares y vecinos, el conductor invadió el carril contrario mientras descendía por la vía y colisionó violentamente contra un automóvil station wagon estacionado, al que arrastró varios metros. Lejos de detenerse, intentó darse a la fuga y volvió a impactar contra una motocarga. Finalmente, perdió el control de la unidad y se desvió hacia la vivienda del profesor Crisólogo Paniagua, quien en ese momento intentaba ingresar a su domicilio. El docente resultó gravemente herido y fue trasladado al Hospital Guillermo Díaz de la Vega, donde falleció horas después.
La familia cuestionó severamente la actuación policial y fiscal desde el inicio de las investigaciones. Indicaron que, pese a que testigos aseguran que el conductor intentó huir en repetidas ocasiones, el hecho fue consignado inicialmente como un “accidente simple” en el acta policial. Asimismo, señalaron que existen imágenes donde se observa al conductor en la Comisaría, consumiendo un rehidratante tipo suero antes de practicarse el dosaje etílico, realizado casi cuatro horas después del accidente, el cual arrojó 0.61 gramos de alcohol por litro de sangre, resultado positivo para estado etílico.
Los deudos también criticaron que el Ministerio Público haya tipificado el caso como homicidio culposo y no como homicidio culposo agravado, pese a existir agravantes como el estado de ebriedad, la muerte de una persona y el presunto intento de fuga. Tampoco hubo un pedido de prisión preventiva para el autor del hecho, y por el delito que se le está atribuyendo sólo recibiría 4 años de pena privativa de libertad que, podría ser suspendida, es decir en libertad.
Entre lágrimas, la viuda Flora Enciso Cáceres, de 77 años, y los hijos del docente pidieron a las autoridades actuar con imparcialidad y mayor celeridad para evitar que este caso quede impune. Recordaron que el profesor Crisólogo Paniagua dedicó gran parte de su vida a la formación de estudiantes en Abancay y señalaron que no puede permitirse que conductores ebrios ocasionen tragedias y luego afronten los procesos en libertad.