A través de una cámara de vigilancia instalada por los vecinos, se puede observar que una de las bombardas detonó en el interior del Jardín María Inmaculada, situación que pudo haber provocado daños materiales en las instalaciones del centro educativo. El hecho genera preocupación debido a que el uso irresponsable de pirotecnia pudo desencadenar consecuencias mucho más graves, toda vez que, estas 4 personas estaban libando licor en plena calle.
Ante esta situación, tuvieron que intervenir efectivos de la Policía Nacional y personal de Serenazgo, quienes acudieron al lugar para controlar el incidente. Los vecinos expresaron su malestar y demandaron mayor vigilancia y control durante las horas de la madrugada.
Lo ocurrido vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad en las calles de Abancay, donde, según la percepción de los vecinos, muchas veces los espacios públicos terminan convirtiéndose en “tierra de nadie”. Los pobladores pidieron mayor presencia de las autoridades y acciones firmes para evitar que hechos como este vuelvan a poner en riesgo la tranquilidad y seguridad de las familias.