La obra demandó una inversión superior a S/22.9 millones y permitirá incorporar 260.30 hectáreas bajo riego, beneficiando a los sectores de Cavira Alta, Ñahuincucho, Ccotaquite, Marcopata, Pintorbamba, Tintay y Sipillhuay.
Con la disponibilidad de agua para riego, más de 500 familias productoras de Cavira y Ñahuincucho, junto a cientos de familias agricultoras de Tintay y otros sectores, contarán con mejores condiciones para incrementar sus cultivos, optimizar su producción y generar mayores oportunidades para sus actividades económicas.
Durante la entrega, se destacó que esta infraestructura responde a una demanda histórica de la población de Kishuará, contribuyendo al cierre de brechas en el sector rural y fortaleciendo una actividad fundamental para el desarrollo económico de las comunidades.
La puesta en funcionamiento del sistema de riego permitirá que el recurso hídrico llegue de manera más eficiente a las áreas agrícolas, creando mejores condiciones para una producción sostenida y para el dinamismo de la economía local.