Cabe precisar que este espacio no es un botadero, sino un relleno sanitario configurado como una planta de tratamiento integral de residuos sólidos. Gracias al uso de geomembranas y geotextiles de alta resistencia, se evita la contaminación del suelo y se gestionan de forma segura los gases tóxicos y los líquidos generados. El proceso inicia con la llegada de los carros compactadores; en planta, los residuos son clasificados rigurosamente: la materia orgánica se destina a la producción de compost en la parte alta, mientras que los desechos inorgánicos no aprovechables se disponen en la celda N.° 02. Asimismo, los líquidos resultantes de la descomposición de la basura son canalizados hacia la poza de lixiviados, donde reciben un tratamiento especializado para garantizar el cuidado del medio ambiente y la salud pública.
Datos técnicos clave del relleno sanitario:
- Inversión de la actual gestión: Más de 8 millones de soles (ampliación de celda N.° 02 por más de 6 millones, adquisición de cargador frontal, volquete con entrega programada para octubre y compactadores de basura).
- Volumen de procesamiento diario: 75 toneladas de residuos sólidos provenientes de cuatro distritos del valle del Chumbao (Andahuaylas, Talavera, San Jerónimo y Pacucha).
- Inversión acumulada histórica: Más de 16 millones de soles, en parte cofinanciados con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio del Ambiente desde sus inicios.
Por su parte, la jefa de la UGRS explicó el flujo de trabajo desde el barrido y la recolección domiciliaria en seis rutas hasta la producción de compost orgánico mediante el método Takakura para los programas de Ecotrueque. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía y comercios para segregar correctamente los residuos desde casa y embalar adecuadamente objetos punzocortantes o vidrios, recordando que una disposición responsable permitirá prolongar la vida útil de la celda N.° 02 (proyectada actualmente para un año y medio más) y proteger la integridad de los trabajadores de limpieza pública.