De acuerdo con las primeras versiones, el incidente habría tenido como trasfondo un presunto problema de celos, aunque esta circunstancia no ha sido confirmada. Lo ocurrido no puede ser considerado una simple discusión de pareja, pues las imágenes evidencian una agresión física que requiere la intervención de las autoridades y las investigaciones correspondientes para determinar responsabilidades y evitar que hechos similares terminen en consecuencias más graves.
Los vecinos que registraron y denunciaron públicamente el episodio señalaron que solicitaron la intervención del personal de Serenazgo, pero este nunca habría llegado al lugar. Finalmente, por intervención de los propios moradores, la pareja se retiró de la zona. Hasta el momento, no se tiene información confirmada sobre una eventual detención del agresor ni sobre el inicio de una investigación policial.
Ante esta situación, los pobladores del barrio Totoral exigieron mayor seguridad, patrullaje permanente y la clausura de los establecimientos que consideran de mal vivir, donde se expenden bebidas alcohólicas hasta altas horas de la madrugada. Asimismo, demandaron una respuesta efectiva de las autoridades municipales y policiales para prevenir nuevos episodios de violencia y garantizar la tranquilidad de las familias del sector.