Al momento del hecho, la señora Onorata Tapia Retamoza, de 86 años de edad, se encontraba descansando en una habitación contigua, por lo que logró salvar su vida. Sin embargo, la fuerte expolosión le provocó un gran impacto emocional y molestias físicas, presentando intensos dolores de cabeza. Actualmente permanece en el Hospital Guillermo Díaz de la Vega de Abancay, donde viene siendo sometida a evaluaciones médicas, entre ellas por el servicio de otorrinolaringología.
La familia Saavedra responsabiliza directamente a 4 mineros y un inversionista quienes según indican, fueron denunciados previamente por el presunto delito de usurpación, debido a que estarían realizando actividades de minería en parte de los terrenos que la familia considera de su propiedad.
De acuerdo con la versión de los denunciantes, antes del atentado los presuntos implicados les habrían solicitado retirar la denuncia presentada en su contra. Ante la negativa de la familia, días después se habría producido la explosión que destruyó parte de la vivienda.
Los integrantes de la familia Saavedra manifestaron que temen por su integridad y por la de sus familiares, al considerar que los actos de violencia podrían incrementarse. En ese sentido, solicitaron la intervención inmediata de la Policía Nacional, el Ministerio Público y demás autoridades competentes para investigar los hechos y brindar las garantías necesarias para proteger sus vidas.