La denunciante cuestionó el tiempo transcurrido para la intervención de las autoridades, pues afirmó que, pese a comunicar el hallazgo del cadáver, la Policía y el Ministerio Público recién se presentaron aproximadamente 24 horas después para realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo. Asimismo, manifestó que, debido a sus insistentes reclamos por la demora, habría recibido amenazas de parte de un efectivo policial, situación que también pide investigar. Gilbert Cáceres Catalán se desempeñaba como conductor de una unidad de transporte de la empresa Yuringa.
Respecto a las causas del fallecimiento, la hermana indicó que inicialmente algunos efectivos policiales le habrían señalado que su hermano murió tras ingerir una sustancia tóxica. Sin embargo, según la información que ella atribuye al protocolo de necropsia, el documento consigna edema cerebral y edema pulmonar, mientras que el agente causante permanece en investigación que durará 3 meses. La familiar también sostiene que el examen habría identificado lesiones y cuestiona las versiones que recibió sobre la muerte; estos aspectos deberán ser esclarecidos mediante las pericias y diligencias oficiales correspondientes.
Ante estos hechos, Marisol Cáceres Catalán exige una investigación célere, transparente e imparcial para determinar qué ocurrió antes y después de la intervención policial, establecer las causas exactas de la muerte e identificar posibles responsabilidades, si las hubiera. La familia sospecha que el fallecimiento podría estar relacionado con un hecho criminal, aunque esta hipótesis deberá ser confirmada o descartada por las autoridades competentes.