Las resoluciones emitidas por el órgano electoral revelan una extensa relación de observaciones que motivaron estas decisiones. Entre las principales figuran la falta de acreditación de la licencia sin goce de haber de candidatos a gobernador, vicegobernador y consejeros regionales que laboran en entidades públicas, requisito indispensable para postular. Asimismo, varios postulantes no lograron demostrar haber tenido domicilio continuo durante al menos dos años en la circunscripción donde buscan ser elegidos, debido a que registran residencia o nacimiento en otras regiones del país.
El Jurado Electoral Especial también observó el incumplimiento de las normas relacionadas con la cuota de género, la participación de jóvenes y la representación de comunidades campesinas y nativas, requisitos obligatorios en la conformación de las listas. En algunos casos, estas observaciones pueden ser corregidas mediante la subsanación correspondiente; sin embargo, en otros expedientes las deficiencias fueron consideradas insubsanables o no fueron corregidas dentro del plazo legal, motivo por el cual se declaró la improcedencia de las candidaturas.
De mantenerse el panorama actual, la elección para el Gobierno Regional de Apurímac podría desarrollarse con solo cuatro candidatos en competencia, un escenario que modificaría significativamente la dinámica electoral. Incluso, algunos analistas consideran que una contienda con un número reducido de postulantes disminuiría la posibilidad de una segunda vuelta regional, al concentrarse el voto entre menos alternativas.