El reporte oficial estuvo a cargo del director del Hospital Regional de Abancay, Walter Holgado Jordán, quien estuvo acompañado del director de Epidemiología de la DIRESA Apurímac, Moisés Huaraca Aedo y del Mg. Teófilo Cáceres Llerena, coordinador de Inmunizaciones, además de personal asistencial clave que comparecieron ante la prensa local. Además, los especialistas confirmaron la activación inmediata de los protocolos de respuesta, desplegando un cerco epidemiológico para la identificación y seguimiento estricto de contactos en todas las zonas de desplazamiento del paciente. Igualmente, se ha fortalecido la vigilancia sanitaria en todas las redes de salud y las brigadas de salud están intensificando la campaña de vacunación a nivel regional. Y ante la aparición de fiebre alta, sarpullido, tos o secreción nasal, acudir al establecimiento de salud más cercano y evitar en todo momento la automedicación.
Asimismo, se invoca a los padres, madres y cuidadores a llevar a inmunizar a los menores al establecimiento de salud más cercano, recordando que la vacuna es gratuita, segura y eficaz. El esquema nacional de inmunización incluye la aplicación de dos dosis de la vacuna contra el sarampión a los 12 y 18 meses de edad, que también protege de la rubéola y paperas (SPR). Incluso, la vacunación se ha ampliado a las niñas y niños que tengan hasta 10 años en caso no hayan completado las dosos dosis.
Esta medida es considerada la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad y sus complicaciones dirigidas principalmente a niños y personas vulnerables, quienes constituyen los grupos de mayor riesgo. Cabe remarcar que las niñas y niños que no reciban las dosis contra el sarampión pueden enfermar gravemente, desarrollar discapacidad e inclusive morir. Por ello, es urgente vacunar a todos los niños, pues es la única forma de protegerlos y prevenir esta grave enfermedad.