En el caso de las gestantes, acceden a campañas de salud donde se analiza su sangre para medir el nivel de hemoglobina, se realiza la suplementación de hierro y ácido fólico. Además, de ser el caso, llevan una evaluación médica continua que permita proteger la salud tanto de la madre y el desarrollo del bebé.
Por su parte, para proteger la salud de niñas y niños menores de cinco años, se realiza el Control de Crecimiento y Desarrollo – CRED. Como parte de este paquete integral, se evalúa si el menor necesita suplementación preventiva a partir de los cuatro meses de edad, el tamizaje de hemoglobina obligatorio a los seis meses y una alimentación complementaria rica en hierro.
Mientras que, en el caso de los padres y cuidadores responsables, los tambos se activan como centros de capacitación para que personal de salud brinde recomendaciones sobre los cuidados que hay que tener durante el embarazo, consejería en lactancia materna, dar a conocer hábitos de higiene como el lavado de manos y, como parte del tratamiento de la enfermedad, asistir a todos los controles médicos que se realicen en los centros de salud aledaños a sus comunidades.