Recién el lunes 12 de octubre, a través de un comunicado difundido en sus redes sociales, EMUSAP Abancay informó que un derrumbe de regular magnitud en la parte alta del río Chanccala provocó el arrastre de material y el incremento de la turbiedad en la fuente de captación, afectando la calidad del agua que ingresa al sistema de abastecimiento. La empresa explicó que la situación obligó a intervenir en la zona para retirar los materiales acumulados y recuperar las condiciones necesarias para la captación del recurso hídrico.
Según el comunicado, desde la madrugada del lunes 12 de octubre, el personal de la empresa se desplazó hasta el sector afectado, considerado de difícil acceso debido a su lejanía y a las condiciones geográficas del terreno. Allí se realizaron trabajos de limpieza y retiro del material acumulado. La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado - EMUSAP Abancay, anunció que el restablecimiento del servicio estaba previsto a partir de las 5:00 p. m. del mismo día; sin embargo, las quejas de usuarios por la presencia de agua turbia evidenciaron la necesidad de verificar la calidad del recurso antes de su consumo.
Esta situación también reavivó los cuestionamientos de la población sobre la capacidad de respuesta de EMUSAP y la existencia de planes de contingencia frente a derrumbes y otros eventos que comprometan las fuentes de captación. La preocupación aumenta debido al periodo de escasez hídrica que atraviesa la región, situación que puede agravar las dificultades de abastecimiento.
Los vecinos demandan una respuesta más rápida, información permanente y medidas preventivas que eviten nuevas interrupciones prolongadas, además de una evaluación de la calidad del agua antes de garantizar su consumo.