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Vecinos tapan cauce de Ñacchero para ganar terreno creando riesgo a quienes viven rio abajo

Una situación de alto riesgo se registra en los alrededores de la vía de Evitamiento de Abancay, en el sector de Trujipata, donde vecinos están arrojando grandes cantidades de tierra y desmonte al cauce de la quebrada Ñacchero con la finalidad de ganar terreno. Esta práctica irresponsable podría alterar el curso natural del agua y generar graves consecuencias durante la temporada de lluvias, poniendo en peligro no solo a quienes viven en las inmediaciones, sino también a las poblaciones ubicadas río abajo.

Las imágenes registradas en la zona muestran cómo el cauce viene siendo ocupado progresivamente por material de tierra suelta, una situación especialmente preocupante debido a que en este mismo sector ya se produjo un embalse el año pasado. La acumulación de desmonte podría obstaculizar el paso del agua y favorecer la formación de nuevos represamientos naturales. De producirse lluvias intensas, el agua acumulada podría desbordarse y arrastrar lodo, piedras y otros materiales, desencadenando una peligrosa avalancha.

El riesgo no se limita al sector de Trujipata. Una eventual avenida de agua y lodo podría afectar a las viviendas y poblaciones ubicadas en Bella Vista Baja, Panamericana Norte, urbanización Costa Verde, Illanya y Pachachaca. Por ello, la preocupación aumenta ante la proximidad de la temporada de lluvias, especialmente entre enero y marzo, cuando las precipitaciones pueden incrementar considerablemente el caudal de las quebradas. La ocupación de cauces naturales y la acumulación de material sin control representan una amenaza que requiere atención preventiva inmediata.

Ante esta situación, corresponde a las autoridades municipales, Defensa Civil y las entidades competentes realizar una inspección urgente, evaluar las condiciones del cauce y determinar las responsabilidades por la disposición de desmonte en la quebrada. Asimismo, deben verificarse las posibles ocupaciones de fajas marginales y aplicarse las medidas que correspondan conforme a la normativa vigente. La intervención no debe depender de que se produzca una tragedia, sino de la obligación de proteger la vida, la integridad de las familias y sus viviendas frente a un peligro que puede prevenirse.

La advertencia es clara, no se puede ganar terreno a costa de poner en peligro a toda una población. Ante los pronósticos de lluvias intensas y la preocupación por los posibles efectos del fenómeno El Niño, Abancay necesita acciones concretas de prevención, fiscalización y limpieza de los cauces naturales.

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Publicado en ABANCAY