Aproximadamente a las 11:00 p. m., el docente regresó al inmueble y se encerró completamente solo, en lo que se presume fueron sus últimas horas de vida. La tragedia terminó de materializarse al amanecer del viernes 26 de junio, cuando su esposa retornó a la vivienda con la esperanza de que la calma hubiera vuelto. Lamentablemente, se topó con una escena de pesadilla al hallar el cuerpo inerte de Javier, quien se había quitado la vida por ahorcamiento.
Los desgarradores gritos de dolor de la mujer alertaron de inmediato a los vecinos, quienes dieron aviso a los efectivos de la Comisaría de Uripa. Al llegar al lugar, los agentes policiales y los peritos correspondientes iniciaron las diligencias de ley. Fuentes cercanas al entorno de la víctima revelaron que el maestro arrastraba un tormento silencioso desde hacía un tiempo y que ya había amenazado con acabar con su vida en anteriores oportunidades, un antecedente que no pudo ser contenido a tiempo.
El trágico deceso ha causado un hondo pesar no solo en Chincheros, sino también en el distrito de San Jerónimo, en la provincia de Andahuaylas, de donde el profesor era natural y donde mantenía fuertes lazos familiares y amicales. Mientras el entorno cercano llora su partida, el caso continúa bajo una rigurosa investigación fiscal y policial, basándose hasta el momento en los testimonios clave de la esposa e hijos para esclarecer los últimos momentos del docente.