La presencia de depósitos poco consolidados, pendientes pronunciadas y una dinámica torrencial favorecen la ocurrencia de estos eventos.
En el sector Soccha, los especialistas del Ingemmet identificaron un deslizamiento-flujo suspendido reciente, de aproximadamente 367 metros de longitud y 248 metros de desnivel.
Debido a las características del terreno y de los materiales que lo conforman, la zona fue clasificada con peligro muy alto, ya que el movimiento podría reactivarse durante periodos de lluvias intensas o ante la ocurrencia de sismos.
La evaluación también identificó que las condiciones geológicas y geomorfológicas de ambos sectores incrementan la susceptibilidad a procesos de inestabilidad de laderas. Entre los principales factores se encuentran la presencia de depósitos coluviales y proluviales no consolidados, laderas con fuertes pendientes y procesos de erosión que favorecen la inestabilidad del terreno.
Como parte de sus recomendaciones, el Ingemmet plantea ejecutar trabajos periódicos de descolmatación y encauzamiento en la quebrada de Carhuayaco Alto, implementar sistemas adecuados de drenaje superficial, conducir las aguas de manantiales fuera de las zonas inestables en Soccha y promover prácticas agrícolas que reduzcan la infiltración de agua en el suelo.
Asimismo, recomienda evitar la expansión urbana en áreas expuestas a estos peligros e incorporar esta información en los instrumentos de planificación territorial y gestión del riesgo de desastres.
Estos estudios forman parte del servicio de asistencia técnica sobre evaluación de peligros geológicos que brinda el Ingemmet a los gobiernos locales y regionales para contribuir con la prevención de desastres y la protección de la población mediante información geocientífica que coopere con la toma de decisiones.