Ante la urgencia por continuar su viaje, varios pasajeros se vieron obligados a cruzar la zona afectada a pie, sorteando el lodo y las piedras que cubrían la carretera para realizar trasbordos hacia otros vehículos al otro lado del huaico. Esta situación puso en riesgo la integridad de las personas, quienes atravesaron el lugar pese al peligro que representaba el terreno inestable.
Tras lo ocurrido, el consorcio Tintay, encargado del mantenimiento de la vía, inició trabajos de limpieza y rehabilitación para restablecer el tránsito vehicular en la zona. Hasta el momento no se han reportado daños a la vida ni a la salud de las personas, según los primeros informes.
Sin embargo, transportistas y pobladores señalaron que este tipo de emergencias se repite cada año durante la temporada de lluvias. Indicaron que, pese a que el problema es conocido desde hace tiempo, ni la empresa encargada del mantenimiento ni el Ministerio de Transportes han ejecutado soluciones definitivas para evitar estos bloqueos que continúan poniendo en riesgo a los pasajeros que transitan por esta importante vía de comunicación.
