Los criadores de camélidos de la zona señalaron que durante la temporada de lluvias constantemente se ven perjudicados, ya que sus animales se enferman debido a la humedad y el frío, además de sufrir pérdidas por granizadas, nevadas y tormentas eléctricas, como ocurrió en este caso. Este nuevo evento agrava aún más la situación económica de las familias altoandinas.
Este hecho no solo evidencia la vulnerabilidad del ganado frente a los fenómenos climáticos, sino también la falta de mecanismos de prevención y respuesta ante este tipo de emergencias en las zonas rurales altoandinas, donde las familias dependen casi exclusivamente de la ganadería para sobrevivir.
Ante esta situación, la población viene exigiendo mayor presencia del Estado, la implementación de acciones preventivas y una respuesta oportuna ante este tipo de emergencias, ya que este tipo de pérdidas afectan directamente la economía familiar y la subsistencia de las comunidades campesinas de la provincia de Aymaraes.
