Preocupada por su estado de salud, su sobrina Zaida Dávila Ortiz decidió trasladarlo hasta la ciudad de Abancay y llevarlo al Centro Oftalmológico Monseñor Enrique Pelach, para que especialistas evaluaran su caso. Tras los exámenes correspondientes, los médicos confirmaron el diagnóstico de cataratas avanzadas y, considerando su condición económica y social, optaron por realizar la intervención quirúrgica de manera totalmente gratuita.
La operación se desarrolló con éxito. A las 24 horas, Jesús regresó junto a su sobrina para el control oftalmológico, donde ocurrió lo que tanto esperaba: había recuperado la visión. La emoción fue inmediata. Entre lágrimas y palabras de agradecimiento, ambos destacaron el apoyo solidario y el profesionalismo del equipo de oftalmólogos.
Hoy, Jesús Ortiz Palomino retorna a su comunidad con una nueva oportunidad de vida. Para él y su familia, recuperar la vista ha sido como un milagro que le devuelve independencia, esperanza y la posibilidad de continuar sus días con dignidad.
