El momento cumbre y de mayor sensibilidad de la jornada se vivió durante el acto de investidura. Con la participación directa de los padres en el estrado central, los nuevos estudiantes recibieron sus pines con la insignia jurídica, un símbolo tradicional que representa la balanza de la justicia, la equidad y el inicio de su compromiso con la defensa de la legalidad y los derechos ciudadanos. Las lágrimas de felicidad y los fuertes abrazos sellaron este solemne instante.
Durante su intervención, la Mag. Rosario Villar Cortez felicitó calurosamente a los ingresantes por haber elegido una de las carreras más nobles y exigentes de la institución. Asimismo, destacó que formarse dentro de la UTEA implica no solo adquirir sólidos conocimientos jurídicos, sino también templar el carácter bajo estrictos principios éticos y un alto sentido de responsabilidad social para contribuir al desarrollo de la justicia en la región y el país.
