Como parte de los operativos, se verificó que los locales nocturnos y los eventos sociales desarrollaran sus actividades dentro de los horarios autorizados y contaran con la documentación exigida por ley. El propósito fue garantizar el cumplimiento de las disposiciones municipales y prevenir situaciones que puedan afectar la tranquilidad y la seguridad de los asistentes.
Uno de los principales puntos de control se instaló en la avenida Arenas, donde inspectores municipales y efectivos de la Policía Nacional fiscalizaron el servicio de taxi. Durante la intervención se comprobó que las unidades contaran con la tarjeta de circulación y los demás requisitos necesarios para prestar el servicio de manera formal y segura.
Las acciones también permitieron recuperar espacios ocupados de manera indebida y desarrollar controles preventivos para detectar conductas que ponen en riesgo la seguridad vial, entre ellas la conducción temeraria y el manejo en estado de ebriedad.
