La inspección también comprendió la revisión del registro sanitario, las condiciones de almacenamiento y la forma en que los productos son colocados para su venta. En este último punto, se advirtió que algunos productos son recibidos directamente en el piso, una práctica que debe ser corregida para garantizar mejores condiciones de higiene.
Otro aspecto observado fue la presencia de cajas y objetos en algunos pasillos. El personal municipal recordó que estas áreas deben mantenerse despejadas, especialmente porque constituyen rutas de circulación y evacuación ante una eventual emergencia.
Como parte del operativo, los inspectores brindaron recomendaciones a los comerciantes para mejorar estas condiciones y mantener un adecuado manejo de los productos. La jornada permitió, además, constatar que en la mayoría de los puestos existe un control permanente de las fechas de vencimiento.
