Durante la concentración, los familiares expresaron su profunda indignación al conocer que la Fiscalía dispuso una ampliación de la investigación por 60 días adicionales, cuando ya transcurrieron 90 días desde el fatal accidente registrado el pasado 29 de marzo en la avenida Maucacalle, distrito de Tamburco. Para los deudos, esta decisión representa una innecesaria dilación del proceso y genera la percepción de que el caso no está siendo tratado con la celeridad que amerita, mientras el conductor involucrado no recibe ninguna medida restrictiva ni el proceso ha sido judicializado.
Según la versión de la familia y los testigos, el conductor Anthony Sarmiento Delgado, en evidente estado de ebriedad, abordó su camioneta y condujo a gran velocidad, invadiendo el carril contrario, impactando primero contra un vehículo estacionado, luego contra una motocarga y finalmente contra la vivienda del profesor Crisólogo Paniagua, quien intentaba ingresar a su domicilio. El docente fue trasladado de emergencia al Hospital Guillermo Díaz de la Vega, donde lamentablemente falleció horas después a consecuencia de la gravedad de sus lesiones.
Los familiares también cuestionaron la actuación de las autoridades durante las primeras diligencias. Señalaron que, pese a existir testimonios que indican que el conductor intentó huir tras provocar el accidente, el hecho fue consignado inicialmente como un accidente simple. Asimismo, denunciaron que el dosaje etílico se realizó casi cuatro horas después del atropello, arrojando un resultado positivo de 0.61 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, criticaron que el Ministerio Público haya tipificado el caso como homicidio culposo y no como homicidio culposo agravado, pese a la existencia de circunstancias agravantes como el estado de ebriedad, la muerte de una persona y el presunto intento de fuga.
Recordaron que en diversas regiones del país existen antecedentes judiciales donde conductores que ocasionaron hechos similares fueron sentenciados a cinco años de prisión efectiva o afrontaron procesos con prisión preventiva.
Entre lágrimas, la esposa del docente, Flora Enciso Cáceres, junto a sus hijos y demás familiares, pidió al presidente de la Junta de Fiscales de Apurímac intervenir para garantizar que el proceso se desarrolle con imparcialidad y sin más retrasos. Los deudos recordaron que el profesor Crisólogo Paniagua dedicó gran parte de su vida a la formación de generaciones de estudiantes en Abancay y señalaron que su muerte no puede quedar impune.
