Su impacto en nuestras vidas es gigantesco. “En todo el Perú, las mypes producen casi un tercio de la riqueza nacional, aportando el 20.6% al PBI, de acuerdo con cifras del Ministerio de la Producción (Produce). Además, son los principales generadores de trabajo en el país: el 57% de empleos corresponden a las mypes. Gracias a estos emprendedores, millones de familias tienen un ingreso para poder comprar alimentos, acceder a servicios básicos y lograr un mayor bienestar en sus hogares”, resaltó Patricio Lewis, investigador de REDES.
Sin embargo, salir adelante no es sencillo para las mypes. La burocracia y la complejidad de los trámites hacen que la formalización sea costosa en tiempo y dinero, limitando también su acceso a programas públicos. Como consecuencia, según la Enaho, más del 76% no lleva registros financieros básicos. Esta situación termina afectando directamente sus posibilidades de crecimiento y sostenibilidad en el mercado.
De acuerdo con Lewis, esta falta de apoyo también se refleja en el uso de los recursos públicos destinados a los emprendedores. Por un lado, el presupuesto de la iniciativa a la competitividad –que financia capacitación, formalización y mejoras en la gestión de los negocios– entre 2024 y 2025 solo se ha ejecutado, en promedio, en un 36%. Por otro lado, los recursos para el desarrollo productivo de las empresas –orientado a fortalecer la producción mediante tecnología, equipamiento e innovación– recién empezaron a asignarse en Apurímac en 2025. Aun así, el monto es limitado: S/687 mil este año, menos de la tercera parte de lo asignado a Cusco y menos de la cuarta parte de lo destinado a Arequipa.
Ante esta realidad, es necesario aplicar medidas para destrabar el camino de los emprendedores. Lewis propuso la simplificación y la digitalización de los trámites administrativos a nivel municipal y regional. “El Estado debe implementar ventanillas únicas y mecanismos de asistencia técnica que reduzcan los costos de cumplimiento asociados a la formalización. Además, la mejor coordinación entre entidades y la reducción de los tiempos de tramitación ayudarían a disminuir las barreras para la formalidad”, manifestó.
Asimismo, añadió que resulta fundamental impulsar ferias y espacios de promoción para los emprendedores que recién inician sus actividades. Contar con plataformas donde puedan exhibir sus productos, conectar con compradores y generar alianzas sería de gran ayuda para ellos. Estos espacios permiten ampliar la visibilidad de las mypes, al mismo tiempo que reducen la necesidad de asumir costos de alquiler en los primeros meses.
Desde la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Andahuaylas, señalaron que la formalización sigue siendo una de las principales barreras, a lo que se suma el poco acceso a capacitación, la falta de información sobre el mercado y una débil asociatividad para expandirse. En ese sentido, consideró que, si bien existen iniciativas públicas como el capital semilla, estas no son suficientes por sí solas porque no garantizan sostenibilidad, por lo que se necesita una mejor articulación entre el Estado, los gobiernos locales y la academia (universidades e institutos) para fortalecer las capacidades de los emprendedores y acompañar su crecimiento.
