Asimismo, los comuneros señalaron que las nevadas también vienen perjudicando la crianza de animales, actividad que constituye el principal sustento económico de muchas familias de la zona. El forraje para alimentar al ganado empezó a escasear debido a que extensas áreas de pastizales quedaron cubiertas por la nieve, generando preocupación entre los productores pecuarios.
Las viviendas rústicas también presentan afectaciones producto de las condiciones extremas del clima. Algunos pobladores manifestaron que los techos y paredes de adobe no soportan adecuadamente la humedad y las heladas, por lo que temen que continúen los daños si las precipitaciones persisten durante los próximos días.
Frente a esta situación, los habitantes de las comunidades altas de Antabamba esperan una intervención inmediata de las autoridades mediante el envío de ayuda humanitaria, abrigo, medicamentos y alimento para el ganado. Los pobladores pidieron no ser olvidados y demandaron acciones rápidas para enfrentar los efectos de estos bruscos cambios climáticos que vienen golpeando duramente a las familias altoandinas.
